Quiénes somos
Nuestra historia
Mary, nuestra fundadora, llevaba años cultivando sábila en su patio y preparando fórmulas caseras para el cuidado de la piel de la familia. Lo que empezó como un remedio casero, con el tiempo se convirtió en algo que sentimos que merecía llegar a más manos.
Hoy, Aloe La Sabana sigue siendo un proyecto de familia: Mary Dorado pone el conocimiento de toda una vida trabajando la tierra y la sábila, y juntas nos aseguramos de que cada producto que sale de nuestra finca lleve ese mismo cuidado casero, hecho a mano, sin prisa.
Nuestra finca
Toda la sábila que usamos en nuestros productos nace en nuestra propia finca, en una vereda de la Sabana de Popayán. La cortamos madura, en la cantidad justa para el lote de la semana — nada se guarda ni se acumula, todo se trabaja fresco.
Esa misma finca es donde vive nuestra familia y donde se elabora, envasa y etiqueta cada producto a mano, uno por uno, antes de salir hacia ti.
Así se ve nuestro cultivo, paso a paso
"Cada frasco que sale de nuestra finca lleva un poquito de nuestra tierra, y mucho de nuestro cariño."
— Mary Dorado, fundadora de Aloe La Sabana